Ha sido un tiempo sin precedentes, mi corazón fue atrapado por la peor de las trampas, fue usado. No obstante, no todo lo pierdo, he conseguido un par de orgasmos y unas cuantas charlas al respecto...
La trampa... es tan poca la importancia que me produce, son tan débiles las palabras que surgen, que podría ser, sin duda, un vacío en mi memoria, como aquellas cosas que no logran trascender huellas valiosas e irrepetibles...
La trampa se ha ido, y ello acelera mi llegada a la ruta de escape. La trampa regresará, pero ya no será una trampa, solo será una amenaza que no amenaza, será como una rosa seca y olvidada en el rincón de algún recinto en desuso.
2 comentarios:
La desilusión es una columna vertebral de la ilusión sus nervios tocan con su mentira al corazón, más esta nunca alcanzará a la realidad del alma... ;)
Implicaría un alma ajena a las nimiedades mundanas, aquellas que se deslizan como lágrimas o se manifiestan, sin prisa, en alguna sonrisa.
:).
Publicar un comentario en la entrada